Hubo una época en la que los jóvenes dejaron de casarse. La lamentable situación económica de muchos de ellos impedía que diesen el paso. Sin embargo, ahora la realidad ha cambiado y los jóvenes parecen estar recuperando las ganas de ser marido o mujer. Y es que pasar por el altar tiene un precio; un precio que precisamente no es económico, pero que están dispuestos a asumir. Porque sí, la ilusión puede con todo lo que se ponga por delante.
Llegados a este punto, te estarás preguntando si tan elevado es el coste de casarse hoy día. Y la respuesta es que, por desgracia, sí.
Pero ¿cuánto vale casarse realmente?
¿Cuánto vale casarse?
Por si eres de los que se está planteando casarse, has de saber que además del traje de novio o novia, vas a tener que afrontar los siguientes pagos:
- Celebración
¿Qué es de una boda sin su correspondiente gran celebración? ¿Acaso hay alguien a quien le gusten las bodas pero que no acuda a la celebración a degustar los exquisitos manjares que los novios, con tanto entusiasmo, han elegido?
Pues sí, la celebración es de los mayores gastos que tendrás en tu boda y aquí no se incluye solo el catering. Aquí debes incluir:
La orquesta o música: no hay boda posible sin sonido de fondo que alegre la cena y aporte diversión a la ceremonia. ¡Que los novios tienen que bailar el vals!
La decoración: en la decoración no entran solo las flores. Aquí entra también el material imprescindible: mesas y sillas, platos y cubiertos y, por supuesto, los elementos ornamentales con los que le darás vida al mobiliario.
Las actividades: muchas de las bodas de hoy preparan actividades para que los invitados participen. Se trata de que todos lo pasen bien.
El photocall: otro de los fundamentales de las bodas actuales.
- El fotógrafo de bodas también se lleva su parte. Y aquí se recomienda invertir en uno bueno si quieres retratar uno de los momentos más felices de tu vida.
- El carruaje de la boda, tanto si es un coche como si prefieres algo más “rural” como los caballos, esto tiene un coste.
- Los detalles para los invitados, algo que gustará a todos y que hará que te recuerden siempre.
- Anillos y arras ¿o acaso hay boda sin ellos? Salvo que sea civil…
- Y, cómo no, la peluquería y el maquillaje del día hay que pagarlos. ¡Que ese día más que nunca hay que estar radiante!
En definitiva, todo esto es lo que vas a tener que desembolsar si quieres tener una boda diez. Sin embargo, a veces algo sencillo es la mejor opción.