Friends, 1994
Friends es sin duda el mejor ejemplo de amistad en un show televisivo. A parte de que aún no conocemos al hombre que no sueñe con un compañero de copas con el encanto de Joey Tribbiani, ni a la mujer que no muera por una amiga excéntrica como Phoebe Buffay, sus historias nos envolvían tanto que juraría haber asistido a alguna de las bodas de Ros. ¿A quien no le encantaría tomar capuccinos en el Central Perk en lugar de cervezas en el bar ese del barrio que están tan baratas?
Sexo en Nueva York, 1998
Ellas son geniales. Poco más que añadir. Jamás existirán cuatro roles tan descarados y divertidos en una serie. El ingenio de los guionistas de Sex and the City no nos permite ver a estas 4 amigas fuera de su papel en los locales más chics de Manhattan. Y es que aunque nos pongamos monas y salgamos a beber cosmopolitans (mas bien Gin Tonics, que son más consistentes) eso de no vivir en Nueva York pues influye. Igualmente, nos encanta identificar en nuestro grupo algunos de sus característicos personajes. Especialmente dos: la amiga remilgada con numerosas relaciones con happy end (Charlotte), y la amiga con poca vergüenza, perfecta compañera de noches divertidas y etapas de soltería (Samantha). En definitiva, ellas son nuestras firmes candidatas para la Joya de la Amistad de Singularu. ¡Estilo y actitud en estado puro!
Cómo conocí a vuestra madre, 2005
Ellos son adorables. Los chicos de Cómo conocí a vuestra madre nos tienen enamorados. Comedia con mucha ironía, exageraciones, amorcito y varios litros de cerveza en el McLaren’s. Sin embargo, un grupo con tantos enamoramientos nos irrita un poco, con tener un Barney-amigo sería suficiente. Podríamos acostumbrarnos a un excéntrico ligón con traje, desde luego. Si soportamos a una fauna con bermudas, playeras y camisetas de tirantes cada verano, un Barney sería casi una bendición. Sin duda la solución vuelve estar en la Gran Manzana. Déjate ver, sin pareja por favor, por falsos pubs irlandeses de NYC en horario afterwork. El éxito está casi asegurado, incluso sin ser la odiosamente atractiva Robin Scherbatsky.
Gossip Girl, 2007
Aquí ya llegamos a las amigas de verdad. A Serena y Brair, protas monísimas de Gossip Girl, también les hacemos entrega de la Joya de la amistad de Singularu. Porque ellas son las verdaderas y absolutas amigas de toda la vida. Las que se quieren porque se conocen desde hace mucho y ya se saben de qué pie cojea cada una. De las que se ponen verdes por la espalda y a veces también a la cara. De las que se alegran cuando la otra tiene un novio guapo y estupendo pero está deseando descubrir su pasado oscuro. Pero sin acritud. En fin, como vuestro grupo de amigas, como el mío y como el de todas las mujeres del universo. Cambiad los vestidos de Carolina Herrera por los de H&M et voilà, tu grupito. Estos televisivos grupos de amigos que ocupan nuestras horas muertas no son mas que una hipérbole con alta dosis cómica de nosotros. Por eso nos enganchan hasta la saciedad. Entonces el brindis de hoy va por ellos, por los amigos con los con los que te identificas al ver estas series. Con quienes ríes, bebes, lloras, bebes y sigues bailando. ¡Chin-Chin!